¿Os habéis acercado a la biblioteca estos días? Yo fui a coger un libro y no pude, alguien había puesto un muro alrededor de las estanterías y pensando que era imposible que aquello fuera así, di la vuelta y nada, volví de nuevo a rodear aquel impedimento, esta vez en sentido contrario y otra vez nada, pensé: Ya está, hay una cámara oculta y se van a reír mucho a costa mía y de otros incautos como yo, pero aún así no me resistía a creer que no se pudiera acceder a dichas estanterías y a la primera persona que vi le pregunté: ¿Sabes por dónde se puede entrar a las estanterías? Pues no, habrá que dar la vuelta, ja ja ja... pensé, otro que cae para la cámara oculta de las narices.
Una semana más tarde volví a la biblioteca y esta vez pensé: ¡Esto es una provocación! ¡Como es posible que nadie haga nada para salvar estos libros atrapados! ¿Hasta cuando vamos a aguantar sin entrar en el espacio prohibido? He de reconocer que tengo unas ganas terribles de hacer algo que podría considerarse una BARBARIDAD, no se si RESISTIRÉ...
De momento os dejo este comentario de Juanjo Pascual Martínez-Portillo. Coordinador de la Biblioteca: