lunes, 30 de enero de 2012

Un Juglar en el D´Elhuyar

Angélica hace los honores




Mester traigo fermoso, non es de ioglaría
mester es sen pecado   ca es de clerezía:
fablar curso rimado       por la cuaderna vía
a síllabas contadas,       ca es gran maestría.

Así empezaba Crispín su recorrido por la literatura española desde el S XII hasta el Barroco.
Gracias a estos trovadores la literatura ha llegado al pueblo, pues recordemos que por aquella época, sólo se escribía en latín, la lengua de la gente culta: el clero, la aristocracia.  La gente del pueblo hablaba en "lengua romance" y sólo los que se dedicaban al oficio de la juglaría: "Mester de Juglaría" transmitían de memoria las historias por las plazas de los pueblos,
Así han llegado hasta nuestros días tesoros épicos, líricos, burlescos...
El Juglar canta, declama (¡Qué memoria tiene!)  baja del escenario y encuentra a la "vaquera de la Finojosa" sentada en una butaca; sube y se lleva a un Lazarillo para contarnos unas "Aucas" (ya sabéis, esos pliegos decorados con dibujos que, sin texto, ayudan a contar una historia).
Los instrumentos musicales son dignos de mencionar:  la zanfoña, se habla de ella en el "Libro de Buen Amor", y todas esta joyas: cistro,  ravel,  cajón, salterio, pandereta y las cucharas de boj, si, domina todos y cada uno de estos instrumentos, bueno, alguno más también, pero los dejamos para otra ocasión.
La Edad Media, el Renacimiento (pobres juglares, llega ¡LA IMPRENTA!) Los libros llegarán a todo el mundo... No importa, son siglos convulsos, hay mucho que contar: guerras, pestes, líos y amoríos...
Llegamos al Barroco y hace un despliegue de genialidad, conceptismo y culteranismo ¡cómo no!
Dobles sentidos, paradojas, metáforas audaces, perífrasis brillantes, nos referimos a Góngora y Quevedo, nos han acompañado con sus miradas incisivas, ligeramente de perfil, ya sabéis, por lo de la nariz, desde el principio y nos hemos despedido, también con ellos, desde este singular escenario.
A todos los que habéis estado qué os voy a decir, vuestros aplausos y vuestras caras hablan por si solos. A los que no pudisteis asistir sólo os digo que espero que tengamos la oportunidad de disfrutar de esta "Fermosa Lección de Literatura" en un futuro no muy lejano.


2 comentarios:

  1. ¡Enhorabuena! por el evento.Creía que iba a ser interesante, pero me ha sorprendido gratamente.¡Genial!me lo he pasado muy bien. Es una pena que no asistiría más gente, no saben lo que se han perdido.

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  2. ¡Bravo, Magnífico! Uno se queda sin habla con tanta Literatura, tanta historia y belleza de nuestra lengua, tanta música tradicional, tanta gracia y picaresca propia de nuestra cultura, aunque no puede dejar de reir, sonreir y admirar al juglar.
    ¡Qué privilegiados somos los que asistimos!

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