viernes, 25 de noviembre de 2011

Por la Enseñanza Pública

 


Porque, como diría el bueno de Mourinho, ¿porqué cuando hay recortes en educación éstos siempre afectan más a la escuela pública que a la concertada?, digo más, ¿porqué se prioriza desde la administración en tiempos de crisis la educación concertada por encima de la pública? Pues es muy sencillo, a la administración le sale bastante más barata una plaza escolar en un colegio concertado que en uno público, dejando aparte este detalle, que no es pequeño conviene hacer un breve análisis de los pros y los contras de la opción de priorizar la educación concertada.

La educación concertada nos permite disponer de más centros que se adapten a nuestras necesidades y las de nuestros hijos en función de cercanía respecto al hogar o puesto de trabajo, así como una atención especial en materias como la religión etc. Con respecto a los docentes, sin hacerles de menos, normalmente suelen ser eternos opositores a plazas en la escuela pública, que realizan su trabajo por sueldos que en ocasiones supone hasta un 40% menos que un profesor de la pública, que normalmente tienen que ajustar su vida privada a los valores de las empresas para las que trabajan, y es que no podemos olvidar que por mucho que estos colegios normalmente sean de inspiración católica no están para hacer caridad, y de hecho están gestionados como empresas.

Y he dicho bien antes al decir que estas plazas le salían más baratas a la administración, porque el resto lo acaba pagando el usuario a base de pequeños impuestos revolucionarios, como recibos mensuales de APAS que no existen y que se utiliza para el mantenimiento del centro, desgaste de patio que tiene gracia el concepto, extraescolares a precios abusivos, libros y cuadernos que curiosamente sólo se encuentran en una librería, ,uniformes y un largo etcétera de conceptos que a veces rozan el esperpento, lo he calificado como impuesto revolucionario porque si bien es cierto que en muchos de estos conceptos la aportación es voluntaria sabemos que en esta ocasión se maneja una materia tan sensible como son nuestros hijos y su educación, pero a pesar de pasar por todos esos aros, si vuestros hijos se apellidan García o similar tampoco serán tratados igual que otros con apellidos digamos más llamativos, porque en los colegios concertados aparte de haber aulas sigue habiendo clases.

La educación que yo pretendo para mis hijos se parece más a la que se está impartiendo desde la escuela pública, una educación ejercida por profesionales que están donde quieren estar habiendo demostrando su valía en unas oposiciones , con los mejores medios, una educación plural que eduque en conocimientos y en valores, sin doctrinas religiosas o políticas, y que intente preparar al individuo para desenvolverse en una sociedad tan dinámica y variable como la nuestra con las ventajas y peligros que esta conlleva.

En ningún caso defiendo el malgasto del dinero público, ni en este ni en ningún otro concepto, pero creo que en el caso de la escuela pública los recortes, si se realizan, se han de hacer con lupa, y por supuesto sin que estos afecten en absoluto al desarrollo curricular de NINGUNO de sus alumnos, el futuro de cualquier sociedad se encuentra en la educación de sus individuos, y aunque ahora nos parezca lejano, el futuro siempre llega.

No me cabe la menor duda de que después del día 20 gane quien gane se acordaran de la escuela, aunque solo sea para arañar en sus presupuestos, sólo pido dos cosas, que ganen los que tengan las uñas menos afiladas y que si llega el momento no seamos sordos ni mudos.

2 comentarios:

  1. En tiempos de crisis tenemos que hacer apuestas de futuro. ¿Qué mejor apuesta de futuro que LA EDUCACIÓN?
    No podemos permanecer impasivos cuando se están haciendo políticas que favorecen las desigualdades.
    El derecho a la educación es un derecho fundamental de las personas recogido en la Constitución Española. El desvío de fondos públicos a centros concertados en detrimento de los PÚBLICOS viola este derecho constitucional de todos los españoles a una educacion de calidad.
    ¡DINERO PÚBLICO PARA LA ENSEÑANZA PÚBLICA!

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  2. Pues ha pasado el 20N, a pesar de las connotaciones que tiene esta fecha. Y ha ganado por abrumadora mayoría el partido de los recortes, y el que quiere reducir fondos a lo más importante: educación, sanidad y servicios sociales. ¿Por qué no tomamos ejemplo de países, como Finlandia, que para salir de su propia crisis económica a finales de los 90, no se les ocurrió mejor forma que invertir en educación, educación, y educación, ¡ah! y EDUCACIÓN PÚBLICA?
    Desde la biblioteca del IES, la reportera bloguera.

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